Matriculaciones federalistas
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Se llama Jacques Barrot y oficialmente es el comisario europeo de transportes. Presentaba el otro día en Bruselas una propuesta que se esperaba desde hacía un tiempo y que está siendo muy duramente criticada por ver en ella afán recaudatorio y no seguridad: la matriculación federalista de automóviles.
Hasta ahora un conductor europeo era cazado en España por un radar conduciendo su coche Italiano y salvo que los agentes inmovilizaran el vehículo al instante y recaudaran la sanción en efectivo, el conductor se libraba de la multa, ya que en la mayoría de los casos no atraviesan estas las fronteras y cuando lo hacen, suelen contener errores legales y vacíos que hacen imposible su cobro. Por ello, Barrot ha propuesto, junto con su equipo de expertos, interconectar los registros de matriculaciones de toda la unión y así ser más efectivos y evitar que nadie se libre. Y es que, señaló, lo que ocurre hoy por hoy es muy injusto para los ciudadanos de la unión que residen en su país y que son sancionados mientras los extranjeros salen limpios.
Además se ha demostrado con datos -y asustan- que cada vez hay más conductores comunitarios circulando por los estados de la unión y que son en proporción los más sancionados. Por ejemplo, en Francia, un 5,5% de los conductores son comunitarios y acumulan e 15% de las infracciones ellos solitos. Esto, aunque puede estar causado por la impunidad de la que saben que gozan, parece ser más una cuestión de desconocimiento: en cada país existen unas normas propias y la mayoría de usuarios cree que se circula exactamente como por el suyo. Otro punto en el que debería avanzar Europa; la equiparación al máximo de sus vías.
Ahora sólo queda esperar a que el parlamento europeo vote la propuesta y se hagan las enmiendas necesarias, pero todo apunta a que será aprobada en un corto plazo de tiempo y sin muchas pegas.




























